Es difícil decirle chau a un amigo, imaginate a tu perro. Se llamaba Nestor y murío trágicamente hace dos días, atropellado en el cruce de las avenidas porteñas de Paseo Colón y Belgrano.
Visto de manera simple, Nestor era un cachorro de seis meses de ovejero belga negro, pero para mi era lo más cercano a tener por momentos un amigo y por momentos otro hijo.
Cruzó como un rayo, con cada llamado miraba hacia atrás, desafiante, hasta que todo se detuvo. Nos abrazamos una vez más, la última y con una mirada lenta se fue entre sonidos, olores e imágenes que me van a acompañar siempre.
Te corrí y no te alcancé "patón", eso sí, esperame ahí, donde estés, que en alguna plaza vamos a correr juntos otra vez.
Te quiero con el alma siempre.
Cruzó como un rayo, con cada llamado miraba hacia atrás, desafiante, hasta que todo se detuvo. Nos abrazamos una vez más, la última y con una mirada lenta se fue entre sonidos, olores e imágenes que me van a acompañar siempre.
Te corrí y no te alcancé "patón", eso sí, esperame ahí, donde estés, que en alguna plaza vamos a correr juntos otra vez.
Te quiero con el alma siempre.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario